miércoles, 6 de julio de 2011

Yo también tengo a mis disociados Carola


Compartiendo con algunos personas me sorprendí cuando me dijeron que Carola Chávez escribe en Aporrea desde hace algún “tiempito”.

Pues, la intriga me carcomió, busqué los artículos de Carola en Aporrea y leí unos cuantos relacionados a su experiencia con la clase media, esa clase media que describe René Pérez como “… es la mezcla de todas clases sociales, la clase incómoda con ganas de ser cómoda, muy pobre pa’ ser rica, muy rica pa’ ser pobre” (documental Sin Mapa)

Yo siempre he sido un pata en el suelo, mi infancia “la disfruté” en un barrio en el oeste de Caracas y luego nos mudamos a los Valles del Tuy por la inseguridad, esto fue en el año 1992 -Sí, antes de Chávez también había inseguridad-, ahora no sé si por fortuna o desdicha estoy viviendo en una zona de la HI, JAI (o como quiera que se escriba) en el este de Caracas, como toda familia  joven, arrimados en la casa de una pareja de abuelitos.

Gracias a esta experiencia me enteré que la despensa debajo de las escaleras no solo existe en televisión, y que esas 2 Neveras DOBLE PUERTA y ese Congelador -más grande que la nevera de mi antiguo hogar- que esta hasta los teques teques, no son una fantasía creada por El Mago de la Cara de Vidrio.

Como mi esposa y yo somos chavistas, y a mucha honra, compramos en Mercal. Una vez alguien de la familia quería utilizar margarina y cuando observó que era de Mercal, se enervó y con autoridad preguntó si no había otra margarina que no fuera esa. En la noche de ese día nos enteramos de la situación y conociendo el personaje, era evidente que su comportamiento fue porque la margarina era de Mercal.

A estas personas específicamente son las que catalogo como disociados, porque ya el raciocinio se les va cada vez que bajan la palanca del inodoro.

Yo me imagino que este señor nunca come en la calle y él prepara su comida -no puede darse el lujo de que lo engañen- estrictamente con el mercado que él mismo hace ¡Si Luis!. Pero resulta ser que a éste disociado, le encantan las hallacas preparadas por mi suegra que es chavista hasta la médula y le jala mecate a ella misma para que arregle esas caraotas tan sabrosas que a todos nos gusta. A lo mejor “pensará” que mi suegra hace esas caraotas o esas hallacas con productos comprados en Excelsior Gamma, Makro, o como muy tierruo en un Central Madeirense o a lo mejor “relexionará” y dirá, que comer de vez en cuando productos de Mercal no hacen tanto daño.

En fin, espero que recapacite él al igual que muchos disociados sobre los logros obtenidos en y de este proceso y que por engullir alguna comida preparada con productos Mercal no se va a sentir menos hombre o menos mujer, tampoco su tono de piel puede variar y mucho menos su ideología va a tener algún cambio radical.

2 comentarios:

  1. Evidentemente el personaje es un disociado, y así como el, en nuestros hogares, tenemos uno. Personalmente cuando ocurren estos casos, recuerdo el corto publicitario donde llega la dueña de la casa con tremendas bolsas de supermercados reconocidos, hablando por el teléfono peste del gobierno, y cuando le entrega las compras a la señora de servicio, resulta que eran productos del MERCAL. Tremenda reflexión compañero camarada, chinolabrador, pues que lamentable que todavía existan personas que piensen de esa manera...

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  2. Poema a la Clase Media - Mario Benedetti

    Clase media
    medio rica
    medio culta
    entre lo que cree ser y lo que es
    media una distancia medio grande

    Desde el medio mira medio mal
    a los negritos
    a los ricos
    a los sabios
    a los locos
    a los pobres

    Si escucha a un Hitler
    medio le gusta
    y si habla un Che
    medio también

    En el medio de la nada
    medio duda
    como todo le atrae
    (a medias)
    analiza hasta la mitad
    todos los hechos
    y (medio confundida)
    sale a la calle con media cacerola
    entonces medio llega a importar
    a los que mandan
    (medio en las sombras)
    a veces, solo a veces,
    se dá cuenta
    (medio tarde)
    que la usaron de peón
    en un ajedrez que no comprende
    y que nunca la convierte en Reina

    Así, medio rabiosa
    se lamenta
    (a medias)
    de ser el medio del que comen otros
    a quienes no alcanza a entender
    ni medio.

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